Mercado de combustibles

El Gobierno inició conversaciones con empresas distribuidoras para analizar posibles alternativas de abastecimiento, mientras Japón y China aparecen como mercados a considerar. Estados Unidos, por ahora, ha negado que exista un plan para suspender sus exportaciones de diésel.
El escenario internacional del mercado de combustibles mantiene en alerta al Gobierno chileno ante los reportes sobre una eventual paralización de las exportaciones de diésel de Estados Unidos. Aunque la Casa Blanca descartó que exista actualmente un plan para prohibir estos envíos durante 90 días, el Ejecutivo ya comenzó a abordar con las empresas distribuidoras posibles alternativas de abastecimiento en caso de que la medida llegue a concretarse.
La situación cobra relevancia para Chile debido al peso que tiene Estados Unidos como proveedor de diésel. De acuerdo con cifras del Monitor de Comercio Exterior del Banco Central, entre enero y agosto de este año el país importó US$4.190,49 millones en este combustible, de los cuales US$3.899,93 millones correspondieron a compras provenientes de Estados Unidos.
Frente a este escenario, la ministra de Energía, Ximena Rincón, señaló que el Gobierno ha mantenido conversaciones con las empresas distribuidoras para conocer el nivel de exposición de cada compañía y las alternativas disponibles.
La autoridad explicó que, mediante Enap, Chile importa crudo que posteriormente es procesado, refinado y comercializado a las distribuidoras. Sin embargo, una parte importante del combustible que llega al mercado nacional corresponde a productos que son adquiridos directamente en el extranjero.
Según Rincón, aproximadamente el 40% del diésel comercializado por las empresas es comprado a Enap, mientras que el 60% corresponde a combustible procesado adquirido fuera de Chile.
En ese contexto, las compañías estarían analizando otros mercados de abastecimiento. “Algunas tienen un mayor impacto, otras un menor impacto. Están viendo qué pasa con la venta de Japón, o de China, otros mercados”, sostuvo la ministra.
Las cifras del Banco Central muestran que Japón representó US$73,98 millones de las importaciones de diésel realizadas por Chile entre enero y agosto, mientras que Corea del Sur alcanzó US$159,61 millones.
El eventual cambio en las condiciones de suministro podría tener efectos en distintas actividades económicas. El diésel representa cerca del 90% de los combustibles utilizados por la gran minería y alrededor del 35% en el sector agropecuario, por lo que cualquier alteración relevante en su disponibilidad o precio podría repercutir en los costos de operación de diversas áreas productivas.
Transportistas advierten sobre posibles efectos
Desde el sector del transporte también se han manifestado preocupaciones ante un eventual escenario de menor disponibilidad de diésel.
El presidente del Gremio de Camioneros Centro-Sur, Freddy Martínez, calificó hipotéticamente la situación como un escenario de “colapso” y volvió a cuestionar la respuesta del Gobierno frente a las presiones que enfrenta actualmente el sector.
En paralelo, la analista de mercados de XTB, Emanoelle Santos, recordó que una eventual suspensión de las exportaciones estadounidenses continúa siendo un escenario hipotético.
La especialista señaló que el impacto sobre los precios en Chile dependerá de factores como la duración y magnitud de una eventual medida, el comportamiento del precio internacional del combustible, el tipo de cambio y el funcionamiento del Mepco.
“La presión sobre los precios en Chile dependería mucho de la profundidad y duración de la medida, además de la reacción del precio internacional, el tipo de cambio y el funcionamiento del Mepco, por lo que el ajuste local no tendría por qué replicar de forma inmediata el movimiento externo”, explicó Santos.
Proyección de precios de los combustibles
El escenario internacional se suma a las presiones que ya enfrenta el mercado nacional de combustibles. Desde XTB anticiparon que la próxima estimación de precios de Enap, prevista para el miércoles 30 de septiembre, podría contemplar nuevas variaciones.
Para la gasolina de 93 octanos, las proyecciones apuntan a un incremento de entre $34 y $40 por litro, mientras que para la gasolina de 97 octanos el rango estimado se ubica entre $34 y $42 por litro.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, también abordó la situación y sostuvo que los elevados costos internacionales de refinación continúan afectando especialmente al diésel.
“La diferencia entre diésel y petróleo es cada vez más grande. A los precios actuales del diésel, es como si tuvieran un precio del petróleo de US$200 el barril, más o menos”, afirmó.
Quiroz señaló además que el Gobierno espera que los aumentos de precios se produzcan de manera gradual hasta alcanzar los niveles internacionales.
Respecto de la posibilidad de que Estados Unidos limite sus exportaciones de diésel, el ministro manifestó que espera que esa medida finalmente no se adopte.
“Esperamos que no ocurra, pero por mientras sí tenemos que irnos adaptando a estos precios más altos de energía que, por lo demás, ayudan a que las distintas actividades productivas vayan buscando alternativas al diésel”, señaló.
El secretario de Estado mencionó, entre otras posibilidades, una mayor incorporación de tecnologías eléctricas en actividades como la minería.
Finalmente, Quiroz planteó que reducir la dependencia del diésel constituye un desafío para Chile considerando el actual escenario internacional. “Por la dependencia del diesel, en un contexto geopolítico como el que estamos, no es una buena idea para Chile”, concluyó.
Por ahora, la Casa Blanca ha negado los reportes sobre una eventual prohibición temporal de las exportaciones estadounidenses de diésel. Mientras esa situación no se concrete, el Gobierno chileno mantiene el monitoreo del mercado y el diálogo con las empresas distribuidoras para evaluar posibles alternativas de abastecimiento.