Economía | Energía

La medida responde al impacto internacional del conflicto en Medio Oriente y a la estrechez fiscal del país. El Ejecutivo activó un plan de mitigación que incluye subsidios al transporte, congelamiento de tarifas y apoyo a sectores productivos.
El Gobierno confirmó un significativo incremento en los precios de los combustibles en Chile a partir del jueves 26 de marzo, junto con un ajuste al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), en medio del fuerte encarecimiento del petróleo a nivel internacional. La decisión se enmarca en un complejo escenario fiscal que, según el Ejecutivo, impide seguir absorbiendo el alza sin comprometer recursos públicos.
De acuerdo con lo informado por el Ministerio de Hacienda, los precios internos reflejarán de forma más directa la evolución del mercado internacional, lo que se traducirá en aumentos proyectados de hasta $370 por litro en gasolinas de 93 octanos y de $580 por litro en diésel, tras la tramitación del decreto respectivo y los cálculos de la Comisión Nacional de Energía (CNE).
Desde el Ejecutivo señalaron que “el Ministerio de Hacienda hará uso de la facultad que otorga el MEPCO para un rápido ajuste a los precios internacionales”, precisando que el mecanismo continuará operando con normalidad, permitiendo también traspasar eventuales bajas futuras con mayor rapidez.
El contexto internacional ha sido clave en esta decisión. Según datos entregados por el Gobierno, el precio del petróleo tipo Brent subió más de un 50% en solo tres semanas, pasando de US$70 a US$110 por barril, impulsado por el conflicto en Medio Oriente, tras el ataque de Estados Unidos a Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, ruta por donde circula cerca de un quinto del crudo mundial.
En este escenario, la Agencia Internacional de Energía calificó la situación como “la mayor amenaza para la energía global en la historia”, estimando que podrían pasar al menos seis meses antes de recuperar cierta normalidad en los mercados.
A nivel interno, el Gobierno advirtió que Chile importa el 100% de los combustibles que consume, lo que amplifica el impacto de las variaciones externas. En paralelo, el uso intensivo del MEPCO ya ha significado un costo acumulado de US$220 millones al 25 de marzo, con un gasto semanal que podría escalar a US$160 millones si se mantuvieran las condiciones actuales.
Frente a este escenario, el Ejecutivo enfatizó que “el nivel de estrechez fiscal impide sostener el subsidio sin comprometer los recursos de todos los chilenos”, advirtiendo que absorber completamente el alza podría implicar un costo de hasta US$4.000 millones.
Medidas de mitigación para enfrentar el alza
Junto con el ajuste en los combustibles, el Gobierno presentó el plan “Chile sale adelante”, que contempla una serie de medidas orientadas a amortiguar el impacto en la ciudadanía y sectores productivos.
Entre ellas, destaca el congelamiento de tarifas del transporte público en Santiago hasta el 31 de diciembre de 2026 y la disposición de recursos para contener alzas en regiones. Asimismo, se anunció una rebaja en el precio de la parafina a niveles de febrero, manteniéndolo congelado durante otoño e invierno, sujeto a la tramitación de un proyecto de ley que refuerza el Fondo de Estabilización del Precio del Petróleo.
El plan también incluye una subvención mensual de $100 mil para taxis y colectivos por hasta seis meses, además de una nueva línea de financiamiento de BancoEstado para fomentar la renovación de flota hacia la electromovilidad.
En el ámbito empresarial, se contempla la suspensión transitoria de beneficios tributarios diferenciados para ciertos sectores, así como medidas de seguridad para el transporte de carga, en coordinación con gremios.
Finalmente, el Ejecutivo aseguró que, pese a la contingencia, el Plan de Reconstrucción Nacional continuará en marcha, buscando equilibrar las exigencias fiscales con la mantención de beneficios sociales.